Jóvenes encuentran oportunidades en la cantera santa.
Pedro Suparo es un joven de 14 años
proveniente de Huacho que llegó con un sueño claro: jugar al fútbol. Pero no
todo fue fácil. En casa, las oportunidades eran limitadas, aun así, decidió no
rendirse. Lejos de su familia, llegó a Lima en busca de una oportunidad que
pudiera cambiar su destino.
Hoy, esa oportunidad la encontró en el Club
Deportivo de la Universidad de San Martín de Porres. Ahora, Pedro se desempeña
como volante ofensivo y entrena junto a decenas de jóvenes que llegan cada año
al complejo de menores de la San Martín, ubicado en Puruchuco, buscando algo
más que un cupo en un equipo. Buscan disciplina, formación y una estructura que
les permita crecer como futbolistas y como personas.
Todo gran proyecto tiene un líder, y ese es
Alberto Masías, coordinador general de la División de Menores, conocido por
descubrir grandes figuras del fútbol. Desde la captación hasta el seguimiento
académico, el club mantiene una línea clara: acompañar al jugador en todas sus
etapas hasta llegar al fútbol profesional.
Las jornadas de entrenamiento son constantes.
El trabajo físico, los ejercicios técnicos y el análisis del rendimiento forman
parte del día a día en el complejo deportivo, siempre teniendo en cuenta las
responsabilidades escolares de cada uno.
El proceso no se limita a la cancha. Los
juveniles también cuentan con orientación nutricional y psicológica que
complementa el trabajo físico, favoreciendo su crecimiento y rendimiento
deportivo.